Software de gestión de trabajos para empresas de limpieza
La limpieza es el oficio cuyo trabajo es invisible cuando sale bien e innegable cuando no. Lo que el software resuelve aquí casi nunca es la planificación: es la prueba, y la rotación de personal que hace imposible guardar la prueba en la cabeza de alguien.
Las rondas recurrentes son todo el negocio
Una oficina tres tardes por semana, un portal cada viernes, un apartamento turístico entre dos huéspedes. Casi nada en limpieza es puntual, así que casi todo es un problema de planificación que se repite.
Monta la ronda una vez como trabajos recurrentes y la semana se construye sola. Lo que queda por gestionar son las excepciones: la sustitución por baja, la limpieza a fondo extra, el sitio que cambió el código de acceso.
La foto es el entregable
Un limpiador no puede enseñarle el trabajo al cliente; el trabajo es la ausencia de algo. Una foto al final del servicio es la única prueba duradera de que se hizo al nivel acordado, y cuesta treinta segundos.
Adjuntas al trabajo y fechadas, esas fotos responden a la reclamación de la semana siguiente sin que sea la palabra de uno contra la de otro.
Los checklists sobreviven a la rotación
Los equipos de limpieza cambian. Las expectativas del cliente no. Una plantilla de checklist por centro convierte el pliego en algo que una persona nueva puede seguir en su primer turno, en su propio idioma.
- Una plantilla por centro o por tipo de contrato, reutilizada en cada servicio
- Fotos atadas a pasos concretos, para que la prueba encaje con la exigencia
- La cronología muestra quién estuvo y qué se completó
- Un servicio incompleto se ve en el panel esa misma tarde
- La interfaz está en once idiomas, algo que importa con un equipo internacional
Los clientes quieren ver sin preguntar
Los responsables de instalaciones y los administradores juzgan a la empresa de limpieza tanto por la respuesta como por la limpieza. El portal del cliente les da su propio enlace: qué se hizo, las fotos y una aprobación al cerrar el servicio.
Un cliente que puede comprobarlo por su cuenta deja de escribir para preguntar, y deja de suponer lo peor cuando no ve nada.
El conocimiento del centro deja de irse por la puerta
Dónde está la caja de llaves, qué puerta se atasca, con qué sala es especialmente sensible el cliente, cuál es la secuencia del código de alarma. Guardado en la ficha del cliente y no en un encargado, ese conocimiento sobrevive a la marcha del encargado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo montar una ronda de limpieza recurrente?
Sí: los trabajos recurrentes se programan por adelantado, así que la semana se construye una vez en lugar de reintroducirse cada lunes.
¿Pueden los limpiadores subir fotos desde su propio móvil?
La aplicación se usa desde cualquier navegador móvil, así que suben desde el dispositivo que ya llevan encima, sin instalar nada.
¿Sirve para un equipo sin idioma común?
La interfaz está disponible en once idiomas y cada usuario la ve en el suyo. Los checklists se escriben una vez, en el idioma que elijas.
¿Puede el cliente ver las fotos sin cuenta?
Desde el plan Standard el portal del cliente le da su propio enlace tras verificar el correo: no hay cuenta que crear ni software que instalar.